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Perlas de Tahití | Perlas negras
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perlas de Tahití

Perlas negras de tahiti

24 May perlas de Tahití

Las perlas de Tahití son también conocidas como “perlas negras” debido a su fascinante color oscuro que las ha hecho famosas en el mundo entero.

Ellas atesoran un inigualable brillo, un halo de misterio que hace que todos suspiren por esta joya única y especial.

Descubre con nosotros el fabuloso mundo de las perlas tahitianas, las legendarias perlas negras.

Perlas tahitianas

La perla negra procede de la Polinesia Francesa. Recibe el nombre de “Perla de Tahití” a pesar de que no se cultive en la isla más grande del celebérrimo archipiélago porque es allí donde se comercializan las perlas que producen las granjas diseminadas por la zona.

Entre los tipos de ostras que originan perlas negras se encuentran principalmente las de Tahití.

Hace medio siglo, comenzaron a producirse estas perlas tahitianas gracias a las enseñanzas adquiridas en Japón a través del legado de las perlas cultivadas de Kokichi Mikimoto.

Precio de las perlas negras de Tahití

El precio de las perlas de Tahití se determina como el de todas las perlas, en base a unos factores fijos:  cuanto más calibre (de 8  a 20 mm) más cara, cuanto más esférica más valor monetario, a mayor calidad (menos de defectos en su superficie) más precio y, por su puesto, su gama de color tiene importantes consecuencias en su tasación final.

Las perlas negras son de las perlas más caras, más apreciadas, que puedes encontrar en el mercado.

Este precio de las perlas negras tiene que ver, sobre todo, con su rareza y, como veremos a lo largo de este post, por las dificultades implícitas que tiene el cultivo de su ostra, un bivalvo frágil y poco resistente.

Podemos concluir con este apartado que el elevado precio de las perlas negras, como suele ocurrir, con las gemas y metales preciosos, tiene mucho que ver con su escasez.

Ostras pinctadas negras

Las perlas de Tahití se encuentran en tan solo dos tipos de ostras, la “ostra de labios negros” (Pinctada margaritifera) y la “madreperla panámica” (Pinctada mazatlanica). Ambas provienen del grupo de las “madreperlas”.

Como curiosidad, cabe destacar que la concha de este tipo de perlas se reutiliza para todo tipos de trabajos de artesanía ya que al pulirla el resultado es muy hermoso. La sobreexplotación para satisfacer este tipo de producción artesanal estuvo a punto de extinguir esta especie.

Por lo tanto su alta demanda procede de su escasez, ya que las ostras que las cultivan (sobre todo las Pinctada Margaritifera de labios negros) suelen tener un bajo rendimiento y nivel de supervivencia.

Este molusco presenta grandes dimensiones (de 11 a 13 cm. aproximadamente) y puede pesar hasta 5 kilos y medio.

Para poder obtener estos preciados tesoros de la naturaleza, hay que abrir una gran cantidad de ostras, hecho que convierte a la perla negra en un producto natural mucho más exclusivo que su hermana la perla blanca, de brillo más claro.

Las perlas negras especialmente grandes y brillantes se utilizan como parte central de joyas opulentas, como por ejemplo en joyas de una corona. Las joyas de las coronas rusas exponen una perla negra especialmente grande.

Por cada perla de este tamaño (digna de aparecer en una corona), se dan alrededor de 15.000 tradicionales perlas blancas.

Todos lo sabemos, cuánto más escaso es un bien, más valor tiene, máxime si encierra tanta belleza.

Perlas negras. Forma, tamaño y cultivo

a perla de Tahití suele tener una forma semiredonda. Las completamente redondas son una peculiaridad en esta zona de la Polinesia ya que al año sólo se obtiene alrededor del 8% de las perlas redondas.

Además, las perlas negras presentan un amplio abanico de formas: redonda, semi-redonda, asimétrica o de fantasía o estriada (cuya superficie expone señales de crecimiento y no es totalmente lisa).

Dependiendo de lo que tarde la perla en formarse y del tamaño del núcleo implantado, las perlas negras de Tahití pueden alcanzar un diámetro desde 8 hasta 20 mm. Cuando la perla alcanza uno mayor de 16 mm es considerada una gema orgánica extraordinaria.

La duración de cultivo de las perlas tahitianas ronda entre los dos y tres años y puede insertarse un máximo de 3 núcleos cada vez, sin embargo, este largo proceso se ve reflejado en el perfecto resultado de las perlas.

Colores de la perla de Tahití

Las perlas negras de Tahití son famosas porque resultan mucho más complicadas de encontrar que las perlas de colores más claros como las de color champán, crema o blanco.

Antes de seguir, hay algo que tenemos que dejarte claro: no existen las “perlas negras” como tal. En el lenguaje coloquial se ha utilizado el término “perla negra” para referirse a las perlas de Tahití, ya que son más oscuras.

Podemos despedirnos de la idea de que existan las perlas negras en su totalidad.

Pese a que, coloquialmente, son llamadas “perlas negras”, estas presentan gran diversidad de colores sin llegar a alcanzar el color negro puro, como el gris plateado, gris Tahití o gris perla, y un intenso azul oscuro.

El típico gris Tahití debe su nombre al brillo gris verdoso de estas perlas. Los tonos azules se pueden conseguir con otros tipos de perlas, como en el caso de las perlas Akoya, que presentan un tono azul profundo sin tener que tratarse posteriormente.

Como acabamos de ver las perlas de Tahití son gemas excepcionales por su rareza y belleza. Si hay una perla que expolea los sueños de los amantes de perlas, ésa es la perla negra de Tahití.

Una oscura pero brillante joya que vive a medio camino de la realidad y el mundo de la magia.

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